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Vall de Laguar

Vall de Laguar
Vall de Laguar es un municipio ubicado en el área montañosa del interior de la Marina Alta, al norte de la provincia de Alicante, con una superficie aproximada de 23 Km². Limita con los términos municipales de la Vall d’Ebo, Tormos, Orba, Murla, Benigembla y Castell de Castells y dista a tan sólo 23 Km. del litoral marítimo de Denia. El término municipal de La Vall de Laguar lo forman las poblaciones de Benimaurell, Fleix, Campell y Fontilles, cuyas alturas sobre el nivel del mar son de 437 m, 400 m, 379 m y 300 m respectivamente. Tradicionalmente, la agricultura era la base de la economía, pero ha quedado relegada a un segundo plano en favor de la actividad turística de interior. Los cultivos aún existentes son principalmente de secano, como olivos, almendros y cerezos. El enclave natural de la localidad, y el hecho de que una gran parte de su término sea montañoso, propicia que existan parajes idóneos para hacer senderismo, como el Barranc de l’Infern (atravesado por el río Girona) o la Sierra del Penyó. También son muy recomendables las excursiones que recorren las fuentes y manantiales naturales, como la Font del Reinós, Font dels Olbis (en cuyo entorno se ha construido una zona de descanso), la Font del Camusot, Font del Penyó (donde también se ha instalado una pequeña área recreativa), la Font del Poll, la Font del Gel, la Font d’Isber, la Font Grossa, la Font Figuera, la Font de la Mata, la Font de les Carrasques, la Font de l’Olivaret, además de las fuentes propias de cada uno de los municipios. El clima de la Marina Alta, aun siendo un clima mediterráneo, difiere notablemente del de las comarcas situadas al sur. La posición geográfica de La Marina Alta y la configuración de su relieve, determinan una mayor suavidad de las temperaturas y una superior intensidad pluviométrica. Las temperaturas de La Vall de Laguar están en una posición intermedia entre las de la franja litoral y las del interior de la comarca de la Marina Alta, con una media anual de 17,5° C frente a las 18° C y 19° C de Denia y Javea. La temperatura invernal tiene una media de 11,7° C y la media estival alcanza los 25° C, aunque en los últimos años las temperaturas máximas alcanzadas en agosto han llegado a los 30° C. Historia El magnífico macizo del Cavall Verd figura entre los puntos más altos de la comarca y desde su atalaya se contempla una de las mejores vistas panorámicas de la Marina Alta. Sus 800 metros de altitud consagran el hábitat ideal de culturas remotas, como constatan numerosos hallazgos prehistóricos y algunos testimonios silenciosos que los abrigos del valle esconden. La historia empieza a tomar relevancia durante el apogeo del reino árabe de Denia. Deberemos remontarnos al siglo X e imaginar sobre la montaña de doble pico la silueta de un soberbio castillo, a caballo entre la leyenda y el rigor histórico, que a través de los siglos dio mucho que hablar. El Castell del Pop formaba parte de un poderoso señorío que llegó a su máximo esplendor en el siglo XIII, bajo el gobierno de Al-Azraq. En esta fortificación natural, en la que se contaron hasta 18 castillos, el legendario caudillo se alzó en armas contra la invasión de Aragón, provocando grandes contratiempos a la conquista de Jaume I. Consiguió mantener su soberanía hasta 1258. Al-Azraq no sucumbirá el sentimiento de independencia de este pequeño reino de las montañas, y con el paso de los siglos, se convertirá uno de los últimos reductos donde los moriscos defendieron su permanencia al lado del mar. Entre la realidad y la ficción, recuerda la leyenda, que en el siglo XV habitó estos valles una mujer extraña, Ezme, que perteneció a los últimos representantes de la cultura morisca que, después de habitar esta tierra durante más de siete siglos y de haberla perfilado con paciencia y respeto, fue obligada a abandonarla. Ezme recuperó de la memoria una vieja profecía, según la cual, un fantástico caballo verde salvaría a su pueblo en los duros tiempos venideros. La hechicera morisca encontró la imagen libertadora recortada en el horizonte del valle: en su silueta vio la silla de montar insinuada entre los dos picos con escotadura en medio sobre el enorme lomo cubierto de verdor de la sierra. La profecía no se cumplió pero la silueta mantiene vivo el recuerdo de aquellos que se recluyeron en su cima reuniendo sus últimas esperanzas en el Castell del Pop a horcajadas de un caballo imaginario que nunca llegó.

Vall de Laguar

Vall de Laguar es un municipio ubicado en el área montañosa del interior de la Marina Alta, al norte de la provincia de Alicante, con una superficie aproximada de 23 Km². Limita con los términos municipales de la Vall d’Ebo, Tormos, Orba, Murla, Benigembla y Castell de Castells y dista a tan sólo 23 Km. del litoral marítimo de Denia.

El término municipal de La Vall de Laguar lo forman las poblaciones de Benimaurell, Fleix, Campell y Fontilles, cuyas alturas sobre el nivel del mar son de 437 m, 400 m, 379 m y 300 m respectivamente.

Tradicionalmente, la agricultura era la base de la economía, pero ha quedado relegada a un segundo plano en favor de la actividad turística de interior. Los cultivos aún existentes son principalmente de secano, como olivos, almendros y cerezos.

El enclave natural de la localidad, y el hecho de que una gran parte de su término sea montañoso, propicia que existan parajes idóneos para hacer senderismo, como el Barranc de l’Infern (atravesado por el río Girona) o la Sierra del Penyó. También son muy recomendables las excursiones que recorren las fuentes y manantiales naturales, como la Font del Reinós, Font dels Olbis (en cuyo entorno se ha construido una zona de descanso), la Font del Camusot, Font del Penyó (donde también se ha instalado una pequeña área recreativa), la Font del Poll, la Font del Gel, la Font d’Isber, la Font Grossa, la Font Figuera, la Font de la Mata, la Font de les Carrasques, la Font de l’Olivaret, además de las fuentes propias de cada uno de los municipios.

El clima de la Marina Alta, aun siendo un clima mediterráneo, difiere notablemente del de las comarcas situadas al sur. La posición geográfica de La Marina Alta y la configuración de su relieve, determinan una mayor suavidad de las temperaturas y una superior intensidad pluviométrica. Las temperaturas de La Vall de Laguar están en una posición intermedia entre las de la franja litoral y las del interior de la comarca de la Marina Alta, con una media anual de 17,5° C frente a las 18° C y 19° C de Denia y Javea. La temperatura invernal tiene una media de 11,7° C y la media estival alcanza los 25° C, aunque en los últimos años las temperaturas máximas alcanzadas en agosto han llegado a los 30° C.

Historia

El magnífico macizo del Cavall Verd figura entre los puntos más altos de la comarca y desde su atalaya se contempla una de las mejores vistas panorámicas de la Marina Alta. Sus 800 metros de altitud consagran el hábitat ideal de culturas remotas, como constatan numerosos hallazgos prehistóricos y algunos testimonios silenciosos que los abrigos del valle esconden.

La historia empieza a tomar relevancia durante el apogeo del reino árabe de Denia.

Deberemos remontarnos al siglo X e imaginar sobre la montaña de doble pico la silueta de un soberbio castillo, a caballo entre la leyenda y el rigor histórico, que a través de los siglos dio mucho que hablar.

El Castell del Pop formaba parte de un poderoso señorío que llegó a su máximo esplendor en el siglo XIII, bajo el gobierno de Al-Azraq. En esta fortificación natural, en la que se contaron hasta 18 castillos, el legendario caudillo se alzó en armas contra la invasión de Aragón, provocando grandes contratiempos a la conquista de Jaume I. Consiguió mantener su soberanía hasta 1258.
Al-Azraq no sucumbirá el sentimiento de independencia de este pequeño reino de las montañas, y con el paso de los siglos, se convertirá uno de los últimos reductos donde los moriscos defendieron su permanencia al lado del mar.

Entre la realidad y la ficción, recuerda la leyenda, que en el siglo XV habitó estos valles una mujer extraña, Ezme, que perteneció a los últimos representantes de la cultura morisca que, después de habitar esta tierra durante más de siete siglos y de haberla perfilado con paciencia y respeto, fue obligada a abandonarla.

Ezme recuperó de la memoria una vieja profecía, según la cual, un fantástico caballo verde salvaría a su pueblo en los duros tiempos venideros. La hechicera morisca encontró la imagen libertadora recortada en el horizonte del valle: en su silueta vio la silla de montar insinuada entre los dos picos con escotadura en medio sobre el enorme lomo cubierto de verdor de la sierra.

La profecía no se cumplió pero la silueta mantiene vivo el recuerdo de aquellos que se recluyeron en su cima reuniendo sus últimas esperanzas en el Castell del Pop a horcajadas de un caballo imaginario que nunca llegó.